1 mar. 2017

LA ÚNICA RELIGIOSIDAD REQUERIDA POR DIOS


INTRODUCCIÓN: Principal texto bíblico: Miqueas 6:8

1.   Dios aborrece la religiosidad materialista (Miqueas 6:6): Los regalos no ganan a Dios.
2.  Dios aborrece la religiosidad comercialista (Miqueas 6:7): Cosas no compran a Dios.
3.  Dios aborrece la religiosidad ritualista (Miqueas 6:7): Diezmos, ofrendas, ceremonias y rituales no ganan el corazón de Dios. 

I.        LA RELIGIOSID QUE DIOS REQUIERE TIENE QUE VER CON UN ACTO PERSONAL E ÍNTIMO – Miqueas 6:8

1.   Practicar la justicia es un acto personal que se inicia con una decisión personal.
2.  Practicar la justicia implica en conectarla y aceptarla en lo más profundo del ser.
3.  Practicar la justicia es, no explorar a los miembros de la familia, no corromper la teología, no manipular la justicia, no falsificar la Palabra de Dios, etc. 

II.     LA RELIGIOSIDAD QUE DIOS REQUIERE TIENE QUE VER CON LAS RELACIONES HUMANAS – Miqueas 6:8

1.   Amar la misericordia, es amar al prójimo como a uno mismo.
2.  Amar la misericordia implica en un equilibrio a la práctica de la justicia.
3.  Amar la misericordia es ser bondadoso, cariñoso y generoso con todos, incluso con los que no lo merecen.

III.  LA RELIGIOSIDAD QUE DIOS REQUIERE TIENE QUE VER CON LA COMUNIÓN ESPIRITUAL  - Miqueas 6:8

1.   Caminar humildemente con Dios es la más urgente necesidad, es la prioridad. Ejemplo: Enoc (Génesis 5:21-24).
2.  Caminar humildemente con Dios precede a la práctica de la justicia y el amor por la misericordia: Pablo, antes de la conversión no caminaba humildemente con Dios. Hacía su propia justicia y no tenía ninguna misericordia.
3.  Caminar humildemente con Dios es depender y someterse estrechamente a Dios y a su perfecta voluntad. Jesús nos enseñó a pedir: “Hágase Tu voluntad, así en la Tierra como en el Cielo” (Mateo 6:10). Jesús demostró (Mateo 26:39, 42; Marcos 14:36).

CONCLUSIÓN:

1.   Se puede practicar la justicia sin misericordia: Son personas rigurosas o agresivas.
2.  Es posible amar la misericordia sin la práctica de la justicia: Personas laxas y permisivas.
3.  Es posible tener un equilibrio entre justicia y misericordia con tan solo caminar humildemente con Dios.

APELACIÓN:

1.   Jesús siempre era justo, misericordioso y humilde. Él dice: “Vengan a mí… aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón” (Mateo 11:28-29).
2.  Jesús fue la mejor ejemplificación de Miqueas 6:8. Sigue Su ejemplo.
3.  Jesús es la verdadera religión que Dios requiere: El cristianismo. Sé un verdadero cristiano: justo, humilde y sumiso a Dios.

Pr. Heber Toth Armí
Traducido por Elena Costa

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