15 feb. 2013

El TIEMPO DE SERIEDAD EN QUE VIVIMOS

 
INTRODUCCIÓN: Texto Bíblico: Judas 1:17-21
1. ¿Qué hora es en el reloj del mundo? Debemos conocer el tiempo en que vivimos, y la Biblia nos dice que el tiempo actual es el último tiempo.
2. ¿Cómo vamos a vivir en el momento histórico en que vivimos? Se hace necesario saber más sobre el valor de las verdades para el tiempo en que vivimos.
3. ¿Cómo ser cristiano, cuando el cristianismo es tela de juicio? Es necesario saber que hay peligro en permitir que la influencia del diablo nos distraiga de la verdad para el tiempo en que vivimos.
 
I. LA PRUEBA DE QUE ESTAMOS EN EL TIEMPO DEL FIN ES LA MADURACIÓN DEL PECADO EN LA VIDA DEL SER HUMANO – Judas 1:17-19
1. Con casi 6000 años de pecado, el mundo y sus habitantes están maduros en el pecado. La gente dejó de simplemente descreer y empezó a burlarse.
2. Con casi 6.000 años de historia, el pecado ha revelado su verdadera esencia y sus consecuencias. Los burladores viven según sus concupiscencias.
3. Con casi 6000 años de vida en la tierra, está claro para todos que el pecado es destructivo y mortal. El pecado es como una semilla asesina que nace en el corazón del individuo, que le destruye la moralidad y la vida:
a) El que vive ajeno a Dios causa riñas, luchas y divisiones;
b) El que está lejos de Dios es inmoral, inclinado a la sensualidad, que es el pecado del sexo;
c) El que duda de la Biblia y la cuestiona no tiene el Espíritu Santo que la inspiró.
 
II. LA PRUEBA DE QUE ESTAMOS CERCA DE VER REGRESAR A JESÚS ES LA SITUACIÓN IRREVERSIBLE DE LA MALDAD HUMANA – Judas 1:17-20
1. La tendencia para el mal crece absurdamente de una generación a otra, es impredecible saber qué clase de mal van a cometer en el futuro. No hay ciencia y ninguna filosofía para reparar la sociedad actual, al menos que sea edificada en la santísima fe.
2. La tendencia pecaminosa heredada, en lugar de ser combatida y destruida, ella excede el límite practicado por los padres. Si los padres han hecho el mal, la tendencia de los hijos es hacerlo peor. La solución es esperar el regreso de Jesús, orando en el Espíritu Santo.
3. Tendencias para el mal, que se cultivó por los adultos en el pasado, son abundantemente fructíferas en la vida de los niños de hoy; ¡imagínese, entonces, la siguiente generación! ¡Jesús viene pronto para intervenir en la proliferación del mal! Sin duda, la saga del pecado está llegando a su fin.
 
III. LA PRUEBA DE TAN GRANDE DEGRADACIÓN HUMANA ESTÁ EN EL HECHO DE QUE CUESTA TANTO PARA EL PECADOR REGRESAR PARA DIOS – Judas 1:20-21
1. Para caerse en el pecado basta un momento, sin embargo, volver a Dios requiere algo más que un momento, requiere toda una vida. Además de santificarse en la santísima fe orando en el Espíritu Santo, debemos guardarnos (permanecer) en el amor de Dios; ¡para ello se necesita tiempo!
2. Para pecar sólo tienes que seguir la inclinación natural del corazón, sin embargo, para santificarse exige la crucifixión sobrenatural de la naturaleza carnal. Para obtener la vida eterna, debemos morir para la vida temporal y nunca la resucitar.
3. Para caerse en el abismo que separa a los humanos del Creador sólo un pensamiento pecaminoso ya basta, sin embargo, para hacerse posible la restauración de los caídos fue necesaria la muerte del hijo de Dios. Este primer acto de misericordia, hace que el cristiano espere el segundo gran acto de la misericordia divina: ¡Cristo en Su segunda venida! Sólo así se resuelve completamente la degradación en que toda la humanidad cayó cuando pecó. ¡Ese día está cerca!
 
CONCLUSIÓN:
1. No hace falta decir que los últimos días están delante de nosotros, ¡porque ya estamos en los tiempos finales! Es hora de prepararse para vivir el último día aquí en la tierra y el primer día en el Cielo. ¡Cómo creyentes esperamos el final de la saga del pecado!
2. ¡No tenemos que esperar a los últimos días, porque ya han llegado! En estos últimos días debemos hacer un esfuerzo serio, para buscar en Cristo la fuerza para vencer las tendencias naturales del corazón pervertido, manchado con el pecado.
3. ¡No hay necesidad de declarar que los peligros de los últimos días vendrán pronto, porque ya han llegado! Necesitamos que la espada del Señor, que es Su Palabra, penetre hasta la médula del alma y los deseos, apetitos y las pasiones de la carne; para que estemos preparados para encontrarnos con nuestro Señor Jesucristo, que viene revestirnos de inmortalidad.
 
APELACIÓN:
1. Reconozca su necesidad real y acepte la ayuda que Cristo ha provisto a todos al morir en la cruz del Calvario, El que prometió volver a dar vida eterna a los fieles cristianos.
2. Que el poder de Cristo a través del Espíritu Santo, extermine la semilla asesina del pecado en su corazón y le santifique para la salvación.
3. Permanezca siempre conectado con Dios mediante la oración y la meditación de Su Palabra para resistir a los efectos profanos del amor propio y de la tentación a pecar.
 
Pr. Heber Toth Armí
Traducido por Elena Costa
 

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