9 ago. 2013

LECCIONES DE LA BIBLIA ENSEÑADAS POR UN ÁRABE


INTRODUCCIÓN: Texto bíblico principal: Proverbios 30:1-6
1. ¿Quién era Agur? Hijo de Jaqué, autor de una colección de proverbios que se encuentran en la Biblia, en Proverbios 30. Fue un famoso maestro que se convirtió a una sabiduría más grande que la de los hombres: La Sabiduría de Dios.
2. ¿De donde era Agur? Agur era un profesor árabe ismaelí de una tribu del norte de Arabia, llamado Masa (Génesis 25-13-14).Él les escribió a dos de sus estudiantes: Itiel y a Ucal, dejando un legado importante para nosotros.
3. ¿Qué podemos aprender de Agur? La sabiduría de los filósofos del Oriente era reconocida en diversas partes del mundo (Jeremías 47:7; Job 2:11; Mateo 2:1-2). Agur nos enseña acerca de la sabiduría, el tema dominante en el libro de Proverbios. Les señalo tres preciosas lecciones del sabio Agur:

I.    LA INCAPACIDAD DEL SER HUMANO ANTE LOS PROBLEMAS DE LA VIDA – Proverbios 30:1-3
Antes del sabio profesor árabe revelar su fe en la revelación de Dios – La Biblia, él hace una confesión de ignorancia, en general, de la fragilidad de la razón humana cuando no es orientada y guiada por la Palabra de Dios.
1. Los seres humanos deben reconocer su incapacidad para hacer frente a la compleja cuestión de la vida. La teoría de la origen de la vida sin Aquel que la creó será siempre una teoría sin sólida base, sin fundamento e ilógico. Por, ejemplo: La teoría de la evolución.
2. Los seres humanos deben reconocer su incapacidad de instabilidad para el futuro. Debido que el futuro es impredecible a los seres humanos.
3. Los seres humanos deben reconocer su incapacidad ante la fragilidad de la vida. La muerte es un gran y terrible misterio para cualquier intelectual carente de sólida revelación de Dios.

II. LA INCAPACIDAD PARA ENTENDER LOS CAMINOS DE DIOS – Proverbios 30:3-4
Muy sutilmente, el sabio y experto maestro nos muestra como la admisión de la dependencia de Deus conduce a la obtención de la más grande sabiduría que la alcanzada por los intelectuales más confiados.
1. El ser humano debe reconocer sus limitaciones delante de un Dios infinito. La fuerza, la verdad y la centralidad de Dios impactaban tanto al sabio Agur que él se humilló a sí mismo y admitió su ignorancia (Proverbios 30:2-3).
2. El ser humano debe reconocer su pecado ante un Dios santo. Agur reconoce su incapacidad para entender el procedimiento del Santo Creador (Proverbios 30:4).
3. El ser humano debe reconocer su insensatez ante la infinita sabiduría de Dios. Humildemente el sabio Agur se encoge ante la grande sabiduría de Dios, y, a pesar de que había estudiado la Palabra de Dios, decía ser inescrutable Sus caminos: Se necesita fe para confiar.

III.  LA INCAPACIDAD DE VIVIR SIN LA SABIDURÍA DE DIOS – Proverbios 30:5-6
Agur entendió que la ciencia secular y todas las literaturas producidas por los hombres no introducen en el obscurecido entendimiento humano la luz que la Palabra de Dios produce.
1. Sin Dios y Su Palabra escrita, el ser humano se desorienta. Agur humildemente admitió confiar en la Palabra de Dios. Él recomendó a nosotros la creencia en los principios de la sabiduría revelada por Dios en Su Palabra.
2. Sin Dios y Su Palabra escrita el ser humano se jacta de su sabiduría infundada. Agur nos dijo que Dios es escudo a los que confían en Él. Agur humildemente se esforzó por honrar solamente a Aquel que lO protegía y no su propia sabiduría.
3. Sin Dios y Su Palabra el ser humano pierde el esencial de la plenitud de la vida. Agur descubrió y anunció que mejor es el camino de la humildad guiada por el sabio y omnipotente Dios en Su Santa Palabra que cualquier otra cosa. Esta convicción nos lleva a la confianza y aporta seguridad.

CONCLUSIÓN:
1. Cómo Agur, debemos reconocer la necesidad de una revelación más grande que nos guie en los caminos de la verdad y la sabiduría pura. Nunca debemos exaltar nuestro conocimiento y sabiduría.
2. Cómo Agur, debemos entender que el conocimiento de Dios es el modelo ideal, aunque nunca lleguemos a una altura máxima de este conocimiento. La verdadera sabiduría pertenece a Dios, y solo tenemos lo que Él nos ha revelado.
3. Cómo Agur, debemos vivir expresando la dependencia absoluta en el infinito y sabio Dios. Conocer a Dios es el fundamento de la verdadera sabiduría.

APELACIÓN:
Las persona que, realmente, siguen la Palabra de Dios, no vagan por las tinieblas de la opinión de los hombres:
1. No fundamenta tu vida en palabras humanas falibles, sino en la infalible Palabra de Dios.
2. No fundamenta tu comprensión de la vida en meras teorías humanas, sino en la sabiduría ilimitada de Dios.
3. No fundamenta tu esperanza en la imperfección y fallas del razonamiento humano, sino en la Palabra pura y perfecta de Dios.
Conoce a Dios, conviértete a Él para que tengas una experiencia personal con Él, así como tenía Agur.

Pr. Heber Toth Armí
Traducido por Elena Costa

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